Bocetos de Tatuajes

Ahora con el avance de internet y de la tecnología, es cuestión de segundos encontrar lo que buscamos. Cuando colocamos la palabra “tatuaje” en el buscador de Google o de aplicaciones como Tumblr, Instagram o Pinterest, vemos como resultados unos hermosos tatuajes que pueden estar hechos en tinta negra o de colores.

Cuando vemos a las obras en tinta en las fotos de internet, estamos mirando a la pieza ya finalizada. Y sabemos que el tatuaje no se hace de un segundo para el otro, sino que es un proceso de varias etapas al que se le invierten varias horas. Eso sí, hay que aclarar que la cantidad del esfuerzo, tiempo y tinta depende del tamaño del tatuaje y de la complejidad que presenta.

Antes de que tú seas capaz de lucir ese grandioso tatuaje que tienes en mente, primero debes discutirlo con tu tatuador, ya que él es el responsable de traer a la vida tu idea.

Teniendo en cuenta ya esto, hablaremos de lo ocurre detrás de cada tatuaje.

Si bien el resultado final es importante, el boceto del tatuaje es la clave principal para que el tatuaje salga perfecto.

Luego de decidir a qué tatuador recurrir, transmítele la idea que tengas. Puedes tener una idea muy vaga de lo que quieres. En este caso, el tatuador te podrá decir algunas sugerencias, y luego tú decidirás qué hacer. Sino, también puedes llevar ya un dibujo hecho o puedes decirle detalladamente lo que quieres hacer. Si ya has hablado, ¡dale el turno de hablar al tatuador!

Escucha atentamente lo que te diga y ten en cuenta sus consejos. Los tatuadores son los que se han dedicado gran parte de su tiempo en este negocio y son los que mejor saben de diseño y composición. Así que ten la mente abierta a cualquier modificación que pueda hacer a tu idea.

Ahora seguramente te estés preguntando, pero entonces, ¿cómo se hacen los bocetos?

No es tan complicado como parece. Es más, hasta se podría decir que es el mismo mecanismo que utilizan los artistas cuando hacen un boceto.

El artista tiene la idea en la cabeza y luego, lentamente y con trazos firmes, empieza a formar de a poco la imagen que ve en su mente. Con el boceto del tatuaje es lo mismo. El tatuador dibuja la idea que le has dicho en una hoja para después mostrártela.

Luego de verla, puedes ver el panorama que tendrá el tatuaje y puedes decidir si le cambiarías algo o no.

Lo que querías saber sobre la escena que hay detrás de cada boceto

Después de este proceso, el tatuador hace el boceto definitivo. Traza las líneas que irán en tu tatuaje final. Dependiendo del  tatuador, puedes recibir un boceto coloreado y sombreado o uno simple con líneas negras. Lo más común es ver lo segundo ya que no requiere tanto tiempo como el primero. Pero incluso si te mostrara el boceto con todos los detalles, cuando lo pase a tu piel, sólo quedarán las líneas, ya que lo demás se agrega luego con la tinta permanente.

Después de darle tu aprobación al boceto, ya estará listo para ser tatuado en tu piel.

Cuando te veas nuevamente con el tatuador-o tatuadora-, él pondrá sobre ti una calcomanía con el boceto. Es como si te hicieran un tatuaje temporal previo al tatuaje permanente. ¿No suena loco tener un tatuaje “falso” antes que el “verdadero”? Pero  de esta forma, al tener visibles los trazos sobre tu piel, será más fácil pasar con la máquina de tatuar por encima del dibujo pre hecho.

Mayormente verás que el boceto sobre tu piel tiene los trazos violetas –o de otro color– ya que esto permite diferenciar las líneas ya tatuadas de las del boceto. Recordemos que la tinta que usualmente se usa para el tatuaje permanente es la negra.

Así, de a poco, se pasa la máquina de tatuar hasta finalizar el tatuaje. Es un proceso que puede tardar horas de un solo día o un par de horas en cierta cantidad de sesiones.

Ahora que ya sabemos esto, hablemos de los bocetos en sí.

En la mayoría de las veces, verás que los tatuadores hacen el boceto con lápiz y goma, a la forma tradicional. Hacen el dibujo y van borrando y corrigiendo en el camino. Luego cuando ya sienten que es el diseño indicado, pasan marcador o microfibra por aquellas líneas definitivas y luego borran las que no sirvan.

Sino, puede ser que hagan el diseño digitalmente para luego imprimirlo. Recordemos que últimamente tenemos tecnologías muy avanzadas que nos facilitan ciertas tareas como en este caso, el boceto.

En un programa de diseño, se hará el boceto en una primer capa y luego, en la siguiente, se recalcarán los trazos definitivos y se eliminará la capa anterior. Así se obtendrá un dibujo con líneas limpias que más tarde se imprimirá.

Suele pasar a veces que cuando se pide un retrato realista de un animal o de una persona, se utilice la foto de referencia para hacer el boceto. Se coloca una hoja de calcar sobre la imagen y se calcarán los trazos más importantes de la foto. Después de eso, se armará el esténcil que irá pegado a la piel y que guiará al tatuador a la hora de hacer su trabajo.

En este artículo explicamos más o menos cómo se hacen los bocetos antes de tatuar. Al principio parece que se trata de algo extraño, pero resulta siendo algo tan normal como dibujar. Al hacer el boceto, el tatuador se hace una idea del producto final y utiliza este mismo como guía para saber dónde apoyar la máquina de tatuar y en dónde no, ya que improvisar el diseño desataría en un desastre total.

Habiendo leído este artículo, ¿tu curiosidad por saber cómo se hacen los bocetos de los tatuajes se ha resuelto?


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